¿Puede un arquitecto impedir que las casas que diseñó sean modificadas?

Arquitecto suizo lleva a juicio a su cliente para evitar que la casa que diseñó sea modificada.

En 2011, los propietarios de una casa diseñada por el despacho Mangeat Wahlen Architectes del arquitecto suizo Vincent Mangeat, decidieron realizar algunas modificaciones.

La obra de estilo moderno cuenta con una enorme terraza abierta en la parte frontal, pero los dueños decidieron cerrar una abertura para resguardarse del clima y reducir el sonido de la avenida cercana.
El cambio propuesto fue desarrollado por otro arquitecto al sustituir un panel desplegable con divisiones de puertas de cristal.

La residencia había aparecido en una serie de revistas especializadas y Vincent Mangeat se opuso a la modificación alegando que el realizo el proyecto y tenía derecho de proteger su obra de arte.
El departamento de Givrins ignoró su solicitud, de tal modo que llevó su caso a la corte cantonal de Vaud.

En mayo de 2015, la asamblea cantonal estuvo de acuerdo con el arquitecto y también evitaron se efectuaran las obras previstas.
El estado decidió que la casa había sido desarrollada a la medida, siendo el resultado de un esmero intelectual, teniendo un personalidad única y no podría ser modificada.

El veredicto asimismo explicó de qué manera la obra expresa la originalidad del arquitecto y su reputación.

El dueño no estaba dispuesto a admitir esta resolución y llevó el caso frente al tribunal federal en Berna.
Mientras que la corte federal acordó que la casa debía de ser una construcción protegida, el funcionamiento práctico del edificio es considerado lo principal y concedió luz verde a las modificaciones proyectadas.

El propietario afirmó que había “pedido una casa para su familia, no una obra de arte”.

Desilusionado por el veredicto el arquitecto de 75 años dijo: “Tiene sentido que un construcción evolucione conforme a las necesidades de su dueño, siempre que las alteraciones se efectúen bien, puedan ser distinguidas del diseño original y puedan ser eliminadas”, añadiendo que la resolución quería decir que “algunas de las atenciones que merece la arquitectura se han perdido”.

Tras todos estos procesos legales, la residencia ya está en venta. La propiedad de 9 estancias con alberca, el año pasado se anunciaba en una página web a un costo de 2,950,000 francos suizos.

El listado no hace ninguna mención de cualquier plan de modificación, pasado, presente o futuro.

La pregunta que nos hacemos es ¿hasta qué punto un diseño arquitectónico debe de ser respetado?, ¿hasta qué punto el arquitecto tiene derecho sobre su trabajo?

 

 

Fuente: www.noticias.arq.com.mx