La torre que protegerá la obra maestra de David Alfaro Siqueiros

El 15 de diciembre de 1971 se inauguró un edificio en la esquina de Insurgentes y Filadelfia, en la Ciudad de México, gracias a la visión y el trabajo de David Alfaro Siqueiros y de Manuel Suárez, el mecenas del mural más grande del mundo.

El 28 de octubre de 2014 se publicó en la Gaceta Oficial del entonces Distrito Federal la declaratoria del Polyforum Cultural Siqueiros como Patrimonio Cultural Urbano de la Ciudad de México, tras varios meses de intensos debates y noticias falsas, o no del todo ciertas, sobre la posibilidad de que los dueños del inmueble lo demolieran o lo movieran de su actual emplazamiento para construir una torre de 57 pisos.

Los dueños del Polyforum, la familia Suárez, negaron las versiones sobre destruir o alterar la obra de Siqueiros, pero declararon que el mantenimiento del considerado mural más grande del mundo —más de 8 mil metros cuadrados— requería de 100 millones de pesos para su restauración y de cinco millones mensuales para su operación.
Debido a la baja afluencia de visitantes, el Polyforum era económicamente insostenible lo que ponía en riesgo la conservación del edificio con forma de dodecaedro diseñado por los arquitectos Guillermo Rosell de la Lama, Ramón Miquelajáuregui, Juan Wörner Baz y Joaquín Álvarez Ordoñez.

Además de la creación de un fideicomiso para la conservación de esta obra, Bunker Arquitectura construirá un edificio de 48 pisos. Las rentas obtenidas garantizarán la operación del lugar durante cien años, alimentando el Fideicomiso de Administración, para la Preservación del Polyforum.
El terreno donde actualmente está el Polyforum abarca 8,272 metros cuadrados, de los cuales 3,500 corresponden al edificio con forma de diamante.

Además, el resto del terreno se ocupa como estacionamiento.
De acuerdo con la descripción de Bunker Arquitectura, “el proyecto integral comienza por eliminar el estacionamiento y ubicarlo en sótanos subterráneos, generando así una plaza pública en donde se pueda apreciar el Polyforum libre de obstáculos, un nuevo espacio de esparcimiento para los habitantes de la Ciudad de México.

“En la parte norte de esta plaza, pegado a la colindancia, se levanta una esbelta torre con un desplante de 1,369 metros cuadrados, que representa solamente el 15% de la totalidad del predio. Los primeros niveles de la torre son unas gradas públicas, diseñadas para que los visitantes puedan sentarse a descansar y disfrutar de los murales de la zona norte del Polyforum, actualmente semi ocultos.
“Al sobrepasar la altura del Polyforum, el edificio comienza un ligero cantilever para poder ampliar el área de su planta, volviéndolo comercialmente viable. Este volado será recubierto con cristal y debido a su inclinación, reflejará los murales del techo para que puedan apreciarse desde la plaza y la calle. El cantilever culmina con un sky lobby con una terraza pública abierta para también poder admirar dichos murales.

“El proyecto integral es un edificio de usos mixtos con comercios, oficinas, hotel y departamentos. El nuevo edificio es de una arquitectura discreta y no protagónica que no quiere competir o restarle importancia al Polyforum Siqueiros. La torre funciona como un telón de fondo que pone al Polyforum en primer plano y lo hace brillar como el gran diamante arquitectónico que es”.
Este proyecto devolverá la grandiosidad de la obra de Siqueiros y la visión de su impulsor, Manuel Suárez.

Con este trabajo conjunto en el que participan instancias locales, federal y privadas se protegen los murales externos e internos así como la barda-mural de 60 metros de largo y seis 6 de alto, donde está el mural “Homenaje al Cincuentenario del Movimiento Muralista Mexicano”.

 

 

Fuente: www.noticias.arq.com.mx