La polémica historia de Artz Pedregal

El colapso de una sección de Artz Pedregal es una buena oportunidad para revisar la pertinencia de estos proyectos que, presentados como amables o necesarios para la ciudad, no dejan de lado su ambicioso espíritu comercial.

Presentado como “respuesta a la demanda actual de espacios de calidad en un contexto de crecimiento urbano continuo”, una sección del centro comercial ARTZ Pedregal se derrumbó ayer.

Aunque hay que esperar a que los peritos entreguen sus dictámenes para saber qué fue lo que pasó, vale la pena repasar ese proyecto polémico desde que empezó a construirse.

Durante la inauguración, el 9 de marzo de 2018, Miguel Ángel Mancera, entonces jefe de gobierno de la Ciudad de México, justificó los retos del proyecto, pues “no fue un tema sencillo el proceso porque implicó varios retos, desde el punto de vista de la ingeniería, arquitectura y financiero”.

En la ceremonia habló de la calidad constructiva de la obra:

“Así que aquí hemos sido testigos de la modernidad, de procesos rigurosos en materia de construcción. Lo que estableció la Ciudad de México como requisitos para poder llegar a la conclusión de esta obra ha sido estrictamente apegado a ello, a la normatividad y a las leyes de la ciudad.”

Ubicada en Periférico Sur 3720, Jardines del Pedregal, Artz Pedregal se describe así, de acuerdo a la memoria descriptiva que puede leerse en la página de Sordo Madaleno Arquitectos: “un complejo de uso mixto que promete ser un nuevo icono en el corazón del sur de la Ciudad de México. Este proyecto se ubica dentro de un paisaje completamente urbanizado en un sitio de 50,000 metros cuadrados que se encuentra adyacente a las carreteras principales.

“ARTZ Pedregal es la creación de un gran parque público en forma de herradura como el espacio principal, con abundante vegetación, paseos verdes, plazas y piscinas que crean una sensación de separación de la ciudad y tranquilidad al aire libre.

“Al entender este gran parque como una respuesta a lo que la ciudad no tiene, el complejo busca generar áreas urbanas abiertas que promuevan la interacción social casual, típica de una calle en una ciudad tradicional. Además, tiene como objetivo fomentar el contacto directo con la naturaleza, permitiendo que el sol, el viento y la lluvia caigan sin obstáculos en el área central del parque.

La inversión superior a los 4,000 millones de pesos representó para Javier Sordo Madaleno, “un espacio que mejora la ciudad y, por lo tanto, la calidad de vida de sus usuarios”.

En un artículo publicado en el portal Yoinfluyo, escrito por José Luis Luege, exfuncionario público, destacó que “las últimas administraciones de la Ciudad de México se han especializado en la construcción de obras viales absurdas, mal diseñadas y mal construidas”, en referencia al desnivel para “Artz Pedregal”.

Para Luege, la obra, lejos de descongestionar el tránsito en la lateral, terminó por acrecentarlo. “El embotellamiento se presenta prácticamente todo el día sobre la lateral desde la avenida Luis Cabrera hasta la incorporación a la avenida Santa Teresa”.

Para Luegue la obra reflejaba la incompetencia de las secretarías de Obras y de Movilidad, que además favorecían a un particular por encima del interés público.

A pesar de las buenas intenciones del proyecto de Sordo Madaleno Arquitectos, según Luege “en lugar de ser motivo de orgullo por considerarse una plaza comercial de calidad y prestigio mundial, se convierte ahora en repudio social solo por el daño colateral que causa un acceso mal diseñado que no tiene justificación”.

El costo del desnivel fue de 245 millones de pesos.

En 2014, una nota de el periódico El Financiero informaba sobre la construcción hacia 2018 de 52 nuevas plazas comerciales, equivalentes “al 10 por ciento del área rentable existente, que asciende a 18.9 millones de metros cuadrados”.

Entre los centros comerciales proyectado en esa fecha se encontraban “Patio Barranca y Lomas Estrella de MRP, el segmento comercial del desarrollo mixto Vía Vallejo y las ampliaciones de Parque Delta y Tezontle de Grupo Danhos”.

La misma nota resaltaba que “la Zona Metropolitana de la Ciudad de México, el noreste y centro del país concentran el mayor número de centros comerciales en construcción, con 16, 12 y 10 ‘malls’, respectivamente”.

En el caso de Artz Pedregal, el complejo de 400 mil metros cuadrados de área construida se divide en 100 mil metros cuadrados de oficinas, 65 mil de comercio y 5 mil de áreas verdes.

Luego de tres años de obras, ayer este proyecto innovador que “tanta falta le hacía a la ciudad”, cerrará sus puertas durante un buen tiempo.
El centro comercial que se planea construir en el terreno del estadio Azul también es obra de Sordo Madaleno Arquitectos.

Con la llegada del nuevo gobierno de la Ciudad de México, ya es hora de revisar la conveniencia de autorizar la construcción de centros comerciales.

Fuente:www.noticias.arq.com.mx